Glosario
Punch list, definición y guía para la dirección facultativa
La punch list es el equivalente internacional del seguimiento de incidencias: el listado de defectos, vicios y trabajos inacabados que deben corregirse antes o en la recepción de una obra. Se elabora durante una visita de obra por el arquitecto o la dirección facultativa y se asigna a las empresas responsables. En España, sus elementos corresponden a las reservas que, en una recepción con reservas, se hacen constar en el acta de recepción.
Qué significa la punch list en la práctica
En obra, la punch list recoge cada defecto, omisión y no conformidad detectados durante una visita. Cada elemento lleva una ubicación, una partida, una descripción, una foto y un plazo de corrección. La dirección facultativa registra la observación, la asigna a la empresa o al subcontratista afectado y la sigue hasta su corrección y verificación.
La punch list se construye a lo largo de la obra, no el último día. Los elementos se añaden en cada inspección, desde la primera revisión técnica hasta la recepción. Cada línea pasa de pendiente a resuelta y después a cerrada, y cada cambio de estado queda fechado y atribuido.
La punch list queda saldada cuando cada incidencia está corregida, controlada y validada: es el cierre de las incidencias. La lista cerrada pasa a formar parte de la cadena de prueba que la dirección facultativa conserva dentro de los plazos de responsabilidad de la LOE (hasta 10 años).
Punch list, incidencias y recepción en el derecho español
En España, la punch list se corresponde con las reservas que, en una recepción con reservas, se hacen constar en el acta de recepción. La recepción es el acto por el cual el constructor entrega la obra al promotor y este la acepta, con o sin reservas, según el artículo 6 de la LOE (Ley 38/1999). Las reservas son los defectos observados en ese momento, junto con el plazo para subsanarlos.
La recepción marca el inicio de los plazos de responsabilidad del artículo 17 de la LOE: 1 año para los defectos de acabado, 3 años para los que afectan a la habitabilidad y 10 años para los daños estructurales. Una punch list precisa, con la prueba fechada de cada subsanación, es lo que protege a la dirección facultativa durante esos años.
Como la punch list alimenta el acta de recepción y la cadena de prueba, la precisión y la trazabilidad no son opcionales. Cada elemento debe indicar quién lo detectó, cuándo, qué se corrigió y quién validó el cierre.
Cómo gestiona Builddar la punch list
Builddar es un software de seguimiento de obra y gestión de incidencias. Registra cada incidencia, defecto y observación en la obra con su ubicación, su partida, su foto y su plazo. Los elementos se asignan, se siguen hasta su cierre y se conservan en un historial continuo que alimenta los entregables del estudio.
Los datos se alojan en la Unión Europea. La aplicación móvil está disponible en francés y en inglés, y la web, los correos y los PDF también en español. Precios de entrada públicos: desde 25 € + IVA por usuario y mes para los equipos, y desde 20 € + IVA por unidad para los promotores. El recorrido del promotor conecta la vista de cartera, la entrega al comprador y la posventa con los datos de la obra.
Publicado por Builddar. Método editorial y correcciones